Empezaremos dorando un ajo y una cebolla en un poquito de aceite en una cazuela.
Al mismo tiempo pondremos a cocer los huevos. En agua fría directamente los tendremos aproximadamente 6 minutos desde que arranque el hervor. Una buena cucharada de pimentón de la vera al ajo y la cebolla y cubrimos con agua.
Añadimos una hojita de laurel y dejamos que haga chup chup. 400 gramos de garbanzos ya cocidos, para acelerar el proceso. Que cueza 10 minutos y añadimos las espinacas lavadas.
Para espesarlo un poco, yo cojo una parte de los garbanzos con el caldo, los trituro y los vuelvo a añadir al mismo guiso. Así tiene un poco más de consistencia y me recuerda muchísimo al de mi abuela. En los últimos 3 minutos el bacalao fresco.
Ahora rectificaremos de sal y añadimos si queremos los huevos. Si no, los puedes poner directamente en el plato en el mismo momento de servir.
Habla ahora…