En una fuente de horno ponemos las piernas de cabrito y las chalotas peladas. Echamos un buen chorro de aceite de oliva, sal, pimienta y el vasito de moscatel. Asamos en el horno durante dos horas a 150°. Si es necesario, añadimos un poco de agua. Asamos otros 30 minutos a 180°. Sacamos la carne, la deshuesamos y la desmenuzamos bien.
Aderezamos la carne desmenuzada con las chalotas asadas, la hierbabuena, el yogur de cabra, una cucharadita de pimentón, una cucharada de miel y el jugo del propio asado y la mezclamos bien.
La carne de cabrito es una de las preferidas del gran público, no sólo por su increíble sabor y suavidad, sino por sus múltiples beneficios para nuestro cuerpo. Entre ellos destaca por ser una fuente natural de hierro, zinc y vitaminas del grupo B; por ser baja en grasas y calorías; o por ser rica en proteínas de calidad. Por su parte, el brioche es un pan del que tenemos constancia en su Francia natal desde el siglo XV. Se trata de un pan que en un principio estaba destinado a la nobleza debido a que estaba enriquecido con una gran cantidad de huevos y mantequilla, lo que lo hacía muy costoso para el pueblo llano. Sin embargo, con el paso del tiempo este pan se hizo célebre en todo el país hasta llegar a convertirse en un alimento de consumo habitual. El origen de su nombre proviene del término normando “brier”, que se traduce como aplastar o amasar. Su sabor entre dulce y salado lo hace ideal para usarse para sándwiches, hamburguesas o para bocadillos como el que te mostramos en esta receta.
Montamos el brioche con un poco de mostaza, pepino cortado en láminas, la carne que hemos aderezado y mezclado, pepinillo agridulce y cebolla morada en juliana.
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