El objetivo de ofrecer la máxima calidad, confianza y seguridad alimentaria, la Carnicería de El Corte Inglés realiza en la carne de vacuno una exigente trazabilidad, mediante un exhaustivo sistema de control, identificación y registro que llega al consumidor en la etiqueta del producto.
Desde el nacimiento del animal hasta la venta en la tienda. El procedimiento de control de la carne de vacuno de El Corte Inglés se realiza de principio a fin, para vigilar que se cumplan todos los estándares de calidad exigidos por el Reglamento de Control de Carne Certificada. Sólo los animales de las mejores razas son seleccionados y criados.
Durante su estancia en la explotación, que será como mínimo de tres meses, son alimentados con los mejores piensos. Al final de este período, son sometidos a rigurosos controles para garantizar que se han alcanzado los más altos parámetros en la alimentación animal y en la calidad de la carne, que debe cumplir los requisitos de calidad en cuanto al pH, la temperatura, el control visual y la morfología. Después se procede al despiezado, envasado al vacío e identificación con su etiquetado obligatorio. Tras el envasado, las piezas quedan almacenadas en cámaras de refrigeración durante al menos cinco días, para que la carne madure de forma óptima y obtenga una gran calidad organoléptica en cuanto a sabor y terneza. De este modo, El Corte Inglés garantiza una correcta trazabilidad de todas y cada una de las piezas y variedades de carne de vacuno: buey de Irlanda, vacuno ecológico, ternera, ternera blanca o añojo, entre otros. El cliente puede reconocer fácilmente estos productos en las Carnicerías de los Supermercados de El Corte Inglés, gracias a una etiqueta específica que certifica su trazabilidad.
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