Los fines de semana de verano y las vacaciones son el momento perfecto para disfrutar en calma y en familia de desayunos saludables que supongan un divertido encuentro entre madres, padres e hijos.
Estas reuniones en torno a una mesa son la ocasión ideal para estrechar las relaciones familiares:el desayuno es una comida distendida en la que pequeños y mayores pueden disfrutar cocinando juntos y compartiendo anécdotas y confidencias.
La clave para disfrutar del momento es optar por elaboraciones fáciles, refrescantes y equilibradas que permitan a la familia obtener una buena cantidad de nutrientes con los que tendrán energía suficiente para disfrutar de una mañana activa.
01.
Es un combo que cuenta con proteínas de calidad, fruta plena de vitaminas y carbohidratos saludades procedentes de las almendras crudas. Tan solo tiene que pelar y cortar melocotones maduros, picar las almendras y mezclar todo con el yogur griego. Si deseas darle un toque de dulzor, un poco de sirope de agave completa la experiencia.
02.
Gracias a la fibra del pan, la tosta resulta saciante. Además de fibra, el desayuno cuenta con carbohidratos saludables procedentes del cereal, también con grasas buenas del aguacate y de las olivas (que también suman antioxidantes) y con el frescor y las vitaminas del tomate.
Para prepararlo ralla tomates, machaca con un tenedor aguacate maduro y tuesta las tostadas. En la base del pan pon una cama del tomate rallado con un poco de sal rosa, después sazona el aguacate machacado con sal rosa, extiéndelo por la superficie del pan y corona con aceitunas negras en aros.
03.
Mezcla los copos de avena con leche de soja y déjalos reposar durante toda la noche en la nevera. A la mañana siguiente, añade frutos rojos de tu elección. Para endulzar ligeramente, añade un poco de panela, y mezcla bien.
Es un desayuno que aporta carbohidratos de absorción lenta, fibra y minerales gracias a los copos de avena y proteínas de origen vegetal debido a la leche de soja. Además, los frutos rojos proporcionan antioxidantes, vitamina C y compuestos antiinflamatorios. Es un desayuno muy saciante que promueve la salud cardiovascular y da energía suficiente hasta la siguiente comida.
04.
Un clásico de los desayunos: provee de proteínas y mantiene una sensación de saciedad durante toda la mañana.
Se elaboran muy fácilmente: solo hay que batir huevos con una pizca de sal y cocinarlos a fuego medio bajo con un poco de mantequilla mientras se remueven lentamente y de forma constante con una espátula hasta que queden cuajados y cremosos. A los niños les gusta participar en su preparación, sobre todo batiendo los huevos con una varilla.
05.
El verano es el momento de disfrutar de la gran variedad de frutas que ofrece la estación. La mezcla de distintas frutas supone un importante aporte de vitaminas y antioxidantes, además de ser refrescantes e hidratantes. Te proponemos arándanos, ciruelas, fresas, frambuesas, melón, nectarina y piña.
Para hacerlo más saciante y con aporte de proteínas, añade un poco de yogur de coco natural, semillas de cáñamo y una cucharada de crema de cacahuete.
06.
Mezcla plátano maduro, huevo batido y copos de avena y cocina las tortitas en una sartén antiadherente con un poco de aceite de oliva. Sírvelas con fruta fresca para conseguir un desayuno completo. Las frutas aportan vitaminas, antioxidantes y minerales; la avena carbohidratos de absorción lenta y el huevo proteínas de alto valor biológico.
07.
Elige pan Wasa con sésamo y le añades rodajas de queso fresco Burgos y pera ercolina en rodajas. Si quieres enriquecer el desayuno con algo más de dulzor, puedes rematar la preparación con un hilo de sirope de arce.
El pan, que se elabora con harina integral de centeno, contiene carbohidratos complejos, proteínas, fibra y grasas saludables y minerales procedentes del sésamo. Por su parte, el queso fresco aporta proteínas de calidad y calcio. A la fibra del pan, se une la de la pera, que también aporta antioxidantes, potasio y vitamina C en cantidades moderadas.
08.
Un desayuno muy español que hace las delicias de toda la familia. Tuesta ligeramente el mollete y restriega un tomate maduro por su superficie. Añade un hilo de AOVE y corona con rodajas finas de jamón ibérico.
El jamón ibérico aporta proteínas y grasas saludables. El aceite de oliva virgen extra es antioxidante y también cuenta con grasas saludables. Por su parte, el tomate cuenta con vitaminas y antioxidantes y el mollete redondea la experiencia gastronómica gracias a su textura suave y esponjosa.
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