Lavamos y cortamos en rodajas finas los espárragos. Cortamos la cebolleta en juliana y deshojamos el tomillo. En un bol ponemos los espárragos, la cebolleta, el tomillo, un chorrito de vinagre de manzana, exprimimos media lima y medio limón y añadimos una cucharadita de azúcar y sal. Mezclamos bien y dejamos macerar 1 hora aproximadamente.
En una fuente ponemos el lollo rosso lavado y cortado. Añadimos la manzana cortada en daditos, los espárragos ya macerados, las nueces y las aceitunas de Aragón.
Los espárragos verdes, o trigueros, se diferencian de los blancos en que sobresalen de la tierra y reciben luz del sol para producir la fotosíntesis. Se trata de una auténtica delicatessen típica del clima mediterráneo con un sabor muy reconocible y muchos beneficios como su gran presencia de minerales como el magnesio, calcio, fósforo y potasio; sus vitaminas A, C, E y las del grupo B o su componente diurético.
Cuando hayamos completado los ingredientes, regamos nuestra ensalada con el caldo que nos ha sobrado del macerado para aprovecharlo todo.
Habla ahora…