Pelamos y cortamos los kiwis en trozos para poder pincharlos en las brochetas. Cortamos las pechugas de pollo en trozos regulares y maceramos en un recipiente con aceite y el tomillo deshojado. Lavamos y deshuesamos las cerezas, pelamos las cebollitas y las cortamos en cuartos. En una olla pequeña ponemos 6 cucharadas de aceite, calentamos, añadimos las cebollitas y las cocinamos 10 minutos. Añadimos las cerezas y cocinamos otros 20 minutos hasta que esté todo bien pochado. Si es necesario, podemos añadir un poco de agua a media cocción. Trituramos la salsa con una batidora y reservamos. Montamos los pinchos con el kiwi y el pollo y cocinamos a la plancha hasta que estén bien hechos y dorados.
El kiwi (ave) y el kiwi (fruta) son dos de los símbolos más reconocibles de Nueva Zelanda. Por eso, los kiwis neozelandeses Zespri verde (Green) y amarillo (SunGold) son unas frutas de una calidad superior. El verde es más ácido y el amarillo más dulce, y ambos tienen un altísimo contenido en vitamina C y en fibra. La salsa de cereza le aporta a esta receta un gran contenido en antioxidantes como polifenoles y antocianinas, además de un sabor dulce con un toque ácido.
Cuando los pinchos estén bien dorados, los sacamos de la plancha y los servimos acompañándolos de la salsa de cerezas que habíamos reservado.
Habla ahora…