Sacamos los filetes de la lubina, los cortamos en tiras de un centímetro y reservamos. Cocemos el arroz a la manera japonesa: en una cazuela baja ponemos una parte de arroz más una parte y media de agua con sal, lo tapamos y ponemos al fuego; cuando rompa a hervir cocemos 10 minutos tapado, apagamos el fuego y reposamos otros 10 minutos más también tapado.
Cortamos las fresas y los kiwis en rodajas, el mango y el aguacate en dados, la cebolla en juliana y sacamos la soja de las vainas.
En una sartén con un poco de aceite de sésamo cocinamos la lubina, primero por la piel y después de darle la vuelta añadimos el ron y flambeamos hasta consumir el alcohol.
Preparamos un aliño, con 10 cucharadas de salsa de soja, 5 de aceite de sésamo y el zumo de una lima.
Aunque la creencia generalizada es que el poke es de origen japonés, realmente proviene de las islas del Pacífico como Hawái. Sí que es verdad que la gastronomía japonesa ha influido mucho en este plato, con incorporaciones como el arroz o el edamame. Nosotros hemos utilizado una suave lubina y la hemos flambeado con ron dándole un sabor muy característico. Además, la hemos acompañado con frutas para que el resultado sea todavía más ligero y refrescante.
Emplatamos el poke en un cuenco. Ponemos una base de arroz, añadimos las frutas cortadas, la cebolla, la lubina flambeada, el aliño y unas semillas de sésamo.
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