La paraguaya o paraguayo es una fruta peculiar que procede de China. Es una variante del melocotón, de similares características, de piel aterciopelada, sólo que la paraguaya tiene una forma más pequeña y aplastada, por lo que también es conocida como 'chato', y el interior es más carnoso y de sabor más dulce que su familiar. Eso sí, comparten las mismas propiedades organolépticas ya que las paraguayas son ricas en carotenos, vitaminas, sales minerales y múltiples propiedades antioxidantes beneficiosas para el organismo. Para saborear al máximo la paraguaya lo mejor es hacerlo al natural, lavada y con su pie. Aunque si prefieres elaborar con ella recetas más creativas, te recomendamos que las hagas como el ingrediente principal de dulces sorbetes y bavaroises, como parte de salsas y ensaladas o como la que te presentamos en este reportaje, con brotes de lechuga, langostinos y jamón de pato.