¿Sabes que el microondas sirve algo más que para calentar o descongelar? Hay muy pocos hogares sin él y, en casi todos, está infrautilizado.
El microondas es una técnica más de las que tenemos a nuestro alcance como cocinar en olla tradicional, exprés, en cazuela, en sartén, en plancha, en horno, en barbacoa o en robot de cocina. En cualquier caso, presenta unas características únicas que hacen esta técnica muy interesante.
Por un lado, con el microondas los tiempos de cocción se acortan, y con ello aumenta el ahorro de energía, y nos permite cocinar platos saludables y sabrosos en muy poco tiempo.
Por otro lado, además de ser fácil de usar, es limpio y perfecto para cocinar para pocas personas. Además, ¿sabías que conserva mayores proporciones de nutrientes que utilizando otras técnicas?
Y, por último, hay bastantes líneas de recipientes para microondas que te permitirán una cocción óptima, segura y limpia.
Todos los alimentos son susceptibles de cocinarse en el microondas, aunque algunos responden mejor que otros como es el caso de las verduras, las hortalizas, las frutas, el pescado y el marisco y las carnes.
El grupo de las hortalizas y las verduras quedan especialmente bien en el microondas. Su cocción es más rápida que hervida, y sus propiedades organolépticas son similares que cocinadas al vapor.
En la mayoría de los casos, deberá añadir un poco de agua o caldo (entre 1 cucharada y dos), y los tiempos oscilan entre los 2 minutos y los 8. Dependerá del tipo de verdura u hortaliza, y del tamaño. En cualquier caso, aprender los tiempos de cocción de cada alimento te resultará muy fácil: empieza por cocciones muy pequeñas y vas probando. No afecta al resultado final el ir interrumpiendo la cocción para saber si el alimento está a nuestro gusto. También puede añadir aceite en el caso de querer hacer tomate frito (tardarás unos 10 minutos) Tendrás que añadir también aceite en el caso de querer pochar cebolla o pimiento.
Por el contrario, no necesitarás adición de agua si quieres cocinar un tomate entero, o setas como champiñones, portobello o shitake.
Para cocer patatas u otros tubérculos necesitarás el doble de agua que la que usas para las verduras, incluso algo más si los cueces enteros.
Los pescados y los mariscos también quedan especialmente bien en el microondas ya que se consiguen muy buenas texturas y se requiere muy poco tiempo para su cocción. En este caso, también conviene añadir un poco de agua o caldo, pero en cantidades pequeñas, entre 1 o 2 cucharadas. Los tiempos oscilan entre los 2-3 minutos para dos raciones de unos 130 gramos. Como te decíamos anteriormente, no hay ningún problema en ir parando para ir comprobando el punto de los alimentos hasta que, de una forma práctica, los hayas aprendido.
En el caso de las carnes no se debe añadir agua, ya que tienen por ellas mismas un contenido elevado. Para conseguir un sabor más agradable puedes optar por marinarlas antes.
También puedes elaborar revueltos de huevos o huevos al plato con facilidad. Tan solo deberás cocinar antes todos los ingredientes menos el huevo y añadir este minuto y medio o dos minutos antes de finalizar el plato.
Importante
Utiliza el microondas para cocinar pequeñas cantidades de comida. ¡Es ideal para una, dos o tres raciones! Ten en cuenta que la cantidad de alimento influye proporcionalmente en los tiempos de cocción. También el volumen y el grosor.
Añadiendo un poco de agua se mantienen los alimentos hidratados.
Cocina siempre con tapa.
Usa recipientes ideados o aptos para microondas.
Deja reposar los alimentos cocinados un minuto antes de servir, sobre todo las carnes y los pescados.
Si quieres saber más: ‘Cocina con microondas’ de la Fundación Alicia
Y recuerda que puedes disfrutar de todas las ventajas que te ofrece el Supermercado online de El Corte Inglés. Encuentra todos los ingredientes que necesitas en su gran selección de productos y marcas.
Habla ahora…