En una cazuela añadimos las especias junto con el sésamo para tostarlas un poco, incorporamos el cuscús y añadimos agua hirviendo con sal. Tapamos y dejamos diez minutos o lo que indiquen las instrucciones de elaboración del cuscús. Destapamos y movemos bien para que se quede suelto, y reservamos en una ensaladera.
Rallamos la sandía, cortamos los albaricoques en trocitos pequeños, la cebolleta en juliana y freímos las almendras en una sartén con un poco de aceite. Preparamos el aliño, exprimimos el zumo de los limones y lo ponemos en un tarro. Añadimos el perejil y la hierbabuena picada, aceite, sal y agitamos hasta que se mezcle bien.
El tabulé es un plato de origen árabe, y cuyo nombre original “tabbüleh” se podría traducir como “mezcla de especias” o “condimentar”, lo cual nos habla perfectamente del tipo de plato que es. Se trata de un mezze, las preparaciones que se sirven en el centro de la mesa para compartir.
En esta original elaboración, hemos reemplazado el bulgur por cuscús. Ambos son derivados del trigo, pero el segundo nos da un resultado más fino, esponjoso y suave. Al introducir la sandía y el albaricoque, nuestro tabulé queda mucho más jugoso y refrescante, lo que lo convierte en ideal como plato veraniego. Y con las almendras marconas fritas creamos un contraste entre la suavidad de la fruta y el crujiente de la almendra. Te encantará.
Incorporamos al cuscús todos los ingredientes picados, las almendras fritas, el aliño, mezclamos bien… y a disfrutar.
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