Precalentamos el horno. Lavamos y cortamos los tomates a la mitad. En una fuente de horno los colocamos con un buen chorro de aceite, el vermú, los dientes de ajo sin pelar, las hierbas deshojadas, sal y pimienta al gusto. Metemos la bandeja al horno a 180° media hora aproximadamente. Sacamos del horno y dejamos reposar.
Porque nos encantan todas las variedades de tomates que podemos encontrar en el departamento de frutas y verduras de nuestros centros. El de ensalada, con su textura consistente; el de rama, con su característico racimo; el Cayetano, con su forma acostillada y su sabor intenso; el pera, con esa característica forma y ese toque ligeramente dulce; El rosa, con su gran tamaño y carnosidad y con variedades tan atractivas como el de Barbastro; o los inconfundibles Cherry, dulces y aromáticos entre los que destacan los de SanLucar.
Los hemos empapado de un vermú que nació en Turín en 1863, el Martini Rosso, que le otorga a esta receta ese sabor dulce, especiado y ligeramente amargo tan característico.
Con estos tomates asados puedes preparar diferentes elaboraciones, como una tosta o una ensalada... guárdalos en un tarro y añádelos a todo tipo de platos.
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