Tostamos la hogaza de pan en el horno hasta que se ponga marrón y la cortamos en rebanadas. Laminamos los dientes de ajo y picamos la guindilla. En una cazuela con aceite de oliva, echamos el ajo, la guindilla y sofreímos 3 minutos. Añadimos el pan y movemos hasta que absorba el aceite. Incorporamos la carne de pimiento choricero, el pimentón, el tomate y el laurel, removemos bien y añadimos el caldo de pescado. Dejamos cocer 20 minutos. Incorporamos el bacalao desmigado y cocemos 5 minutos más.
Como buen plato humilde, la zurrukutuna nace de la cocina de aprovechamiento y de ingredientes accesibles, como el pan o el bacalao, que siempre ha sido muy habitual en las poblaciones costeras vascas. El pan sopako (literalmente “para sopa”), que también proviene de la utilización de la masa del día que hubiera sobrado y del calor remanente de los hornos) es típico del país vasco, y es difícil encontrarlo fuera de allí. Pero puedes reemplazarlo por un pan seco, con un interior muy consistente, que al empaparse con la sopa adquiera una textura melosa. Consúmela bien caliente y verás cómo reconforta.
Sírvela de la misma cazuela en que la hayas preparado y consúmela bien caliente. Para acompañar, un txacoli.
Habla ahora…