Cocemos las costillas durante 1 hora en agua hirviendo. Mientras, preparamos el chutney, picamos el ajo, la cebolla y el tomate en dados pequeños. Lo rehogamos todo unos minutos, añadimos las pasas, la canela, el clavo y el laurel, incorporamos la panela y el vinagre, y dejamos cocer todo tapado durante media hora. Machacamos un poco. Pintamos las costillas con la mezcla y metemos al horno a 180° durante otra hora.
Aunque proviene de la India, la palabra chutney es inglesa, ya que fueron ellos quienes importaron ese plato y lo convirtieron en uno de los favoritos y más tradicionales de su gastronomía. Ese sabor especiado, agridulce y picante se lo otorgan el jengibre, el curry, la mostaza, el clavo, el vinagre o la canela entre otros ingredientes, aunque hay muchísimas formas y variedades de preparar este condimento tan exótico como delicioso.
Para servir, cortamos las costillas y acompañamos con unas mazorcas de maíz y chutney al gusto.
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