Frescos, vibrantes, con toques florales y a buen precio. Así son los 8 albariños que te proponemos para disfrutar esta primavera. ¡De encontrar la mejor compañía te encargas tú!
Uno nunca termina de sorprenderse cuando se adentra en el apasionante mundo de los albariños, sobre todo cuando hablamos de Rías Baixas. Esta variedad de uva blanca originaria del noroeste de España es conocida por darnos esos vinos blancos aromáticos y frescos que tanto se disfrutan en esta época del año, y ese es el motivo que nos ha llevado a seleccionar algunas de las referencias que mejor acogida suelen tener entre los aficionados a este tipo de vinos. Y esto incluye tanto aquellos que se disfrutan jóvenes, como esos otros que han demostrado que pueden envejecer bien y ganar en complejidad.
Otro detalle que debes tener en cuenta antes de decantarte por uno u otro es si hablamos de un monovarietal o no. Porque también son considerados albariños aquellos que mezclan esta uva -que siempre debe ser la protagonista indiscutible- con otras variedades como treixadura, loureiro o caiño blanco. ¿El motivo? Poder ajustar el aroma o la acidez. Y es que para algunas bodegas el hecho de que sea 100% albariño es algo determinante y, en muchos casos, innegociable. Pero lo más importante es que, en ambos casos, la oferta que vas a encontrar en nuestros lineales es tan amplia somo sugerente.
No están todos los que son pero sí son algunos de los más demandados en nuestros supermercados. Esta selección de albariños de Rías Baixas es perfecta para el que quiera adentrarse en un mundo apasionante que recorre las subzonas de Salnés, O Rosal, Condado del Tea, Ribera del Ulla y Soutomaior. ¡Prepárate para disfrutar a lo grande de la experiencia!
La de Santiago Ruiz es una doble historia de amor: hacia su familia y con su tierra. Esta bodega pionera de la D.O. Rías Baixas viene elaborando desde 1984 vinos que reflejan la esencia más pura del paisaje en el que nacen. Buena muestra de ello es esta referencia con icónica etiqueta -emblema en O Rosal- que destaca por su frescura, elegancia y complejidad. A diferencia de Rosa Ruiz, un monovarietal de albariño procedente de cepas viejas, Santiago Ruiz está elaborado con cinco variedades autóctonas de la región (albariño, loureiro, godello, treixadura y caíño blanco). Disfrútalo sin prisa, porque está lleno de matices, y déjate emocionar.
Nos vamos hasta el Val do Salnés para deleitarnos con este albariño de Martin Códax que se elabora con uvas procedentes exclusivamente de parcelas seleccionadas de esta subzona de Rías Baixas y siguiendo un riguroso a la par que esmerado proceso que garantiza su pureza varietal y la esencia tradicional de los vinos originarios de este valle. Cada copa de este albariño de color amarillo-pajizo con reflejos limón guarda la esencia del Atlántico y rinde homenaje a la historia de esta bodega fundada en 1986 que nació del sueño y el esfuerzo de un grupo de viticultores de la zona que decidieron unirse para controlar todo el proceso, desde el viñedo hasta la botella.
En este mismo valle, en el municipio de Meaño para ser exactos, nos topamos con los viñedos de la bodega Veiga Naúm, que cuenta con una capacidad de 120.000 kilos de uva y que elabora exclusivamente un único vino. Este 100% Albariño se obtiene de pequeñas parcelas que se sitúan en pequeñas colinas de suave pendiente al abrigo del mar. ¿El resultado? Un vino aromático y bien estructurado -con notas a jazmín, flor blanca y azahar- que sorprende en boca por ser al mismo tiempo aterciopelado, vibrante, nervioso y fresco.
Pocas presentaciones necesita el que muchos consideran el símbolo universal del auténtico carácter albariño. Más allá de su icónica botella azul, Mar de Frades ha conseguido ganar tantos adeptos gracias a su particular manera de expresar la frescura, la libertad y el sabor intenso de su origen. Hablamos de un vino único, fácilmente reconocible y sorprendente que destaca por su elegante recuerdo salino. Y buena parte de ello es mérito de Paula Fandiño, considerada una de las 10 mujeres enólogas más influyentes de España. Del resto se encargan el clima oceánico, las abundantes lluvias y los suelos arenosos que descansan sobre roca madre granítica.
Creado por una de las bodegas, Condes de Albarei, que más se ha esforzado a la hora de poner en valor la D.O. Rías Baixas, este vino blanco ha sido elaborado con uva albariño muy madura procedente de los viñedos más viejos. El proceso en sí se basa en un antiguo y artesanal método que ha sido adaptado a la tecnología moderna con la que cuenta la bodega y que consiste en una maceración carbónica natural. Gracias a la mano maestra del enólogo José Hidalgo el resultado es un albariño fresco, glicérico, con cuerpo y un final ligeramente amargo que le aporta una gran personalidad y complejidad.
La primera vez lo comprarás por su etiqueta, pero repetirás cuando descubras que este albariño de Faustino Rivero Ulecia (bodega originaria del grupo Marqués del Atrio) es ideal para tomarlo solo a la hora del aperitivo pero también para acompañar todo tipo de pescados frescos o mariscos. Para su elaboración se han empleado racimos y frutos de pequeño tamaño tras una maduración temprana. Es limpio, brillante y de un hermoso color amarillo limón con reflejos dorados, mientras que en nariz destacan sus notas cítricas, como la lima, pero también florales, además de un elegante fondo herbáceo.
Es uno de los albariños de referencia en España y blanco favorito de muchos por su gran personalidad, a pesar de tratarse del vino más joven de Pazo de Señorans. Te lo recomendamos por su elegancia, frescura, intensidad y volumen en boca. Y porque siempre es un acierto seguro. Proviene de parcelas de viñedos en parra situados a cinco kilómetros de la bodega y a una distancia de 8-10 kilómetros del océano Atlántico. Su efervescencia natural y los aromas a jazmín o pimienta blanca invitan a querer disfrutarlo a una temperatura de entre 7 y 10 °C.
No podía faltar en este listado una versión más rompedora, descarada, moderna y atrevida del albariño. Y eso es justo lo que encontramos en este chispeante vino gallego semiseco que es elaborado y embotellado por la bodega Martín Códax. En este caso tenemos un monovarietal de uva albariño que resalta por su frescura, por esas notas a notas de fruta de pulpa blanca (pera, manzana, nectarina y melón) y que, se diferencia del resto, porque durante su elaboración se interrumple la fermentación mediante frío. Obviamente, también te sorprenderá por su precio, pero este no es el motivo principal que te llevará a enamorarte de él.
Habla ahora…