Descubre un menú lleno de sabores frescos y nutritivos. Esta semana destacamos el pavo, un alimento que llegó a Europa desde México y se popularizó como plato festivo en Inglaterra.
La crianza y domesticación del pavo llegó a Europa de la mano de los españoles en el siglo XVI, tras descubrir en México que el guajolote ya era criado por los pueblos indígenas. Su popularización como plato festivo se atribuye a la corte inglesa del siglo XVII, que lo adoptó rápidamente como una alternativa más vistosa y asequible que el pavo real o el ganso. El relleno tradicional suele incluir pan, hierbas aromáticas, frutas secas, carne picada o embutidos y, en algunas versiones, manzana o castañas. Como curiosidad, Benjamin Franklin defendía que el pavo debía ser el ave nacional de Estados Unidos por considerarlo más noble, y en muchas culturas el relleno ha evolucionado tanto que se ha convertido en un plato propio.
Te proponemos un menú semanal día a día tan saludable y equilibrado como sabroso. Sigue nuestros consejos y recetas y la organización y planificación de tus comidas serán mucho más fáciles.
Cereales integrales con leche de almendra
Café o infusión
Kiwi
Aceitunas
Galletas Digestive con mermelada sin azúcar
Café o infusión
Zumo de naranja
Postre de chocolate bajo en calorías
Huevos revueltos con crackers de semillas
Café o infusión
Chirimoya
Filete de ternera con acelgas rehogadas
Quesito light
Batido de frutos del bosque con leche desnatada
Café o infusión
Gelatina 0%
Castañas asadas
Pan wasa con jamón braseado y aceite de oliva
Café e infusión
Manzana
Chuletillas de Ternasco de Aragón IGP con muselina de tomate a la albahaca y mazorcas de maíz
Yogur líquido
Macedonia de mango y papaya con zumo de pomelo natural
Café o infusión
Tortitas de arroz
Polvorón
Sándwich integral de lechuga, tomate y atún al natural
Café o infusión
Mandarina
Potaje de garbanzos por Curly Azahara
Flan de huevo 0%
La diferencia entre polvorones y mantecados radica en que los primeros deben incluir una proporción importante de almendra y se elaboran con la harina previamente tostada en el horno, lo que les aporta su textura polvorienta tan característica. Los mantecados, en cambio, pueden llevar almendra, pero no es imprescindible. En ambos casos, se parte de una masa hecha con harina de trigo, azúcar y manteca de cerdo ibérico. Que los mantecados sean redondos y los polvorones ovalados habitualmente rambién ayuda a saber cuál es cuál.
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