Calentamos el horno 10 minutos a 200º, usamos la parte blanca del puerro, y los cortamos por la mitad y longitudinalmente, Los pintamos con aceite y sal, y los colocamos en papel sulfurado en una bandeja. Los asamos 30 minutos hasta que estén dorados, incluso un pelín tostados.
Mientras, cortamos y picamos la chalota, y pelamos y troceamos las patatas. Sofreímos con mantequilla la chalota, la patata y los puerros asados durante 2 minutos. Añadimos el caldo vegetal caliente y cocemos hasta que la patata esté tierna, unos 20 minutos aproximadamente. Salpimentamos. Trituramos bien, añadimos el jengibre rallado fresco, incorporamos la nata y damos un par de vueltas.
Lo pasamos por un chino para que tenga una textura suave. Templamos y luego enfriamos 3 o 4 horas. Si queda demasiado espesa, añadimos un poco de caldo.
La vichyssoise fue bautizada en honor a la ciudad francesa de Vichy, muy cercana a donde creció Louis Diat. Allí se consumía una sopa muy humilde a base de patata y puerro, que Diat adaptó en Nueva York a los gustos de la alta sociedad. Esta fina crema se ha convertido en todo un clásico como entrante tanto en comidas y cenas sofisticadas cuando la temperatura asciende, dado que se degusta fría (aunque también es posible consumirla templada o caliente). Su sabor y textura es tremendamente suave, y nos ofrece fibra, hidratos de carbono y vitaminas del grupo B.
Presentamos en un cuenco o plato hondo, espolvoreamos cebollino, brotes verdes, avellanas tostadas machacadas en mortero y añadimos pan frito o tostado al gusto.
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