Con la llegada del buen tiempo, las posibilidades de que te propongan salir de pícnic cada fin de semana se multiplican. Y como no queremos que tomes siempre el mismo sándwich, hemos preparado para ti varias recetas que, ya te avisamos, también vas a querer disfrutar en casa entre semana.
No hay plan más apetecible, sencillo y económico que irse con la familia o con unos amigos a disfrutar de un pícnic al aire libre. Sobre todo cuando el menú consiste en atiborrarse a sándwiches elaborados con esos ingredientes que sabes que nunca fallan. Aunque ya te avisamos de que no vas a conocer todos los que te proponemos más abajo, que se basan en rellenos que van mucho más allá del clásico mixto o el, todo hay que decirlo, siempre apetecible sándwich club. Pero antes de meternos de lleno con las 8 recetas, que podas preparar en apenas 10 minutos, nunca está de más hacer check en cada una de estas recomendaciones para que tu pícnic sea lo más exitoso posible.
Lo primero. No te olvides del mantel, el césped suele estar húmedo y puede resultar bastante incómodo pasado un rato. Si decides llevar más comida, aparte de los siempre socorridos sándwiches, es importante que sean platos fáciles de transportar y que no requieran del uso de cubiertos: empanadas, tartas (dulces o saladas), etc. Obviamente, tienes que evitar todo lo que tenga que tomarse caliente o muy frío, y no dejes de plantearte seriamente la posibilidad de hacerte con una cesta de pícnic, seguro que ya lo has pensado más veces y no has terminado de dar el paso... ¡Pero merece mucho la pena!
Este sándwich toma su nombre de la primera letra de los ingredientes que lo componen, que no son otros que bacon, lechuga, aguacate y tomate. Aunque hay quien añade un huevo frito al final para que la experiencia sea aún más disfrutona. Solo tienes que incorporar a tus rebanadas de pan de hogaza (ya tostadas y con un poco de mayonesa de albahaca untada) los siguientes productos: medio aguacate y medio tomate en rodajas, dos hojas de lechuga romana y dos lonchas de bacon (una vez frito pero sin estar ya caliente). Te costará no darle un bocado justo en ese instante. ¡Sé fuerte!
En este caso tenemos lo que llaman un sándwich de autor, por eso hemos optado por un pan de masa madre al que, una vez calentado, añadiremos un poco de mantequilla clarificada. La idea original era hacer un rosbif pero hemos querido ahorrarte todo el engorro de especiar la carne, hornearla, etc. En su lugar, vamos a usar un lomo asado que tendrás que cortar en finas lonchas antes de colocarlo encima de la ensalada que prepararemos con la rúcula, el pepinillo y el tomate cherry, ya troceados y aliñados con la reducción de balsámico. Por último, tendrás que preparar una 'diyonesa', mezclando cinco cucharadas de mayonesa con una de mostaza de Dijon en grano. Añadimos esa adictiva mezcla justo al final, colocamos la otra rebanada de pan encima... ¡Y a disfrutar!
Aunque no lo creas, se puede usar pollo en un sándwich sin necesidad de tener que recurrir al clásico entre los clásicos. Ahora vamos a necesitar pan de cristal, aunque también puedes usar el de molde que tengas en casa, lo importante es que sea lo suficientemente grande como para cobijar un filete de pechuga de pollo, una loncha de jamón York, una loncha de queso edam, una rodaja de tomate, una hoja de lechuga iceberg y una generosa cucharada de mayonesa mezclada con miel y mostaza. Esto último lo untaremos en el pan al principio del todo para, seguidamente, ir colocando cada ingrediente en este orden: jamón, queso, pollo, lechuga y tomate.
A veces no es necesario recurrir a un sinfín de productos para que el resultado sea maravilloso. Y este sándwich es el ejemplo perfecto de ello, porque con apenas tres ingredientes vas a conseguir ser el más envidiado de todos tus amigos. Solo tienes que untar un poco de queso cremoso con roquefort en las rebanadas de pan de molde (a ser posible sin corteza) y añadir un poco de rúcula y nueces (machacadas) antes de tapar con la otra rebanada. Otra opción es que mezcles tú mismo el queso cremoso (50g) que tengas en casa con la mitad de queso azul (25g). Y si necesitas aligerar esa mezcla, para poder untarlo bien en el molde, puedes añadir un poco de leche (25g). ¡De nada!
Si eres de los que jamás se cansan de esta receta italiana tan irresistible como saludable, apunta los ingredientes que vas a necesitar en la lista de la compra. Para la elaboración, solo tienes que tostar las rebanadas de pan integral que quieras usar (dos o cuatro) con varias cucharadas de pesto, para después añadir el tomate, la mozzarella laminada, hojas de espinaca baby y aceite de oliva. Lo de terminar con un poco de sal rosa del Himalaya y un toque de pimienta lo dejamos a tu elección. ¡Decidas lo que decidas vas a disfrutar a lo grande!
Con este sándwich de pastrami sentirás que estás en el mismísimo Central Park aunque simplemente hayas bajado al parque de debajo de casa para hacer un pícnic improvisado con los amigos. Y lo mejor de todo es que no vas a tener que cocinar nada, solo colocar cada elemento en su lugar. Empezando por el pan -de centeno o de cereales-, al que untaremos mantequilla por ambos lados para luego dorarlo en una plancha o sartén. Y continuando por la mostaza de Dijon, que solo untaremos en una de las rebanadas. A continuación, incorporamos las hojas de rúcula, las rodajas de pepinillo encurtido y las lonchas de pastrami. Por último, terminaremos colocando las lonchas de queso gouda y cerrando el sándwich con la otra rebanada de pan.
Si echas de menos Galicia o, simplemente, te apetece recordar algunos de sus productos más emblemáticos, aquí te traemos el mejor de los homenajes que puedes hacerle a esta tierra. Para este sándwich, que algunos llaman zapatilla, solo vas a necesitar un buen pan artesano, algo de mantequilla (para untarla en uno de los lados de cada rebanada antes de pasarla por la sartén) y los dos ingredientes que sí van a marcar la diferencia. Nos referimos al lacón cortado a cuchillo, que también pasaremos brevemente por la plancha, y a ese queso Arzúa-Ulloa (también puede ser tetilla) que colocaremos encima (no te cortes con la cantidad) para que se funda. Una vez lo pruebes, te vas a arrepentir de no haber comprado unas rebanadas más grandes.
Aunque el atún y la mayonesa es una combinación muy habitual en los bares de pintxos del País Vasco, el origen del sándwich que te traemos ahora es 100% estadounidense. Allí es muy habitual encontrarlo en los menús de cafeterías, pero también en las tarteras que los trabajadores se llevan a la oficina. Y, obviamente, es igualmente recomendable para llevarlo de excursión. Porque solo tienes que picar bien todas las verduras (cilantro, cebolla morada, pimiento rojo) y mezclarlas en un bol junto con dos latas pequeñas de atún, las alcaparras bien escurridas y la mayonesa (le puedes añadir un pelín de mostaza de Dijon). Unta la mezcla entre dos rebanadas de pan de molde sin corteza y serás la persona más feliz del mundo.
No siempre disponemos del tiempo, o de todos los productos, que necesitamos para preparar los sándwiches que te proponíamos más arriba. Pero, si lo piensas bien, eso no tiene por qué ser un inconveniente. De hecho, puede convertirse en una gran oportunidad para descubrir las irresistibles opciones ya preparadas que están disponibles en cualquier supermercado de El Corte Inglés. Desde packs con varias unidades donde se combinan diferentes rellenos hasta formatos individuales con algunas de las mezclas más conocidas: cangrejo con lechuga y mayonesa; el clásico de jamón y queso; o salmón ahumado con huevo, tomate y lechuga.
Habla ahora…