El calor le pide al cuerpo comer alimentos frescos, ligeros y con un alto contenido en agua que eviten la deshidratación y prevengan los golpes de calor y las digestiones pesadas.
De unos años a esta parte, las olas de calor han dejado de ser hechos aislados para mostrarse recurrentes a lo largo de todo el verano. Por este motivo, hoy en día se hace aún más necesario seguir una dieta veraniega adecuada que nos ayude a evitar la deshidratación y los problemas provocados por el exceso de temperatura.
Por tanto, una dieta adecuada para el verano es la que incluye alimentos frescos, ligeros y con un porcentaje alto de agua. La hidratación no solo procede de beber agua; también de consumir este tipo de alimentos que, además, contienen distintas propiedades nutricionales.
Qué duda cabe que frutas y verduras aportan agua, vitaminas, fibra, minerales y antioxidantes, todos compuestos necesarios para tener el cuerpo preparado para el calor. Y aunque las legumbres no combaten el calor de forma directa, sí ayudan en la preparación de comidas veraniegas sencillas y ligeras que resultan saciantes y nutritivas, y con contenido hídrico gracias a las hortalizas con las que se acompañan, al igual que las ensaladas de arroz integral, de quinua o de pasta.
Lo mismo ocurre con otras proteínas ligeras como el pescado azul, los huevos, el pollo, el pavo, los quesos frescos, el marisco, el yogur natural y el tofu: todos son alimentos de fácil digestión, además de importantes para mantener en buena forma la masa muscular.
Es imprescindible en verano consumir alimentos que aporten potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro, zinc, yodo y selenio, ya que ayudan a equilibrar los líquidos, la función muscular, los huesos, el sistema nervioso y la recuperación tras la sudoración.
Entre los alimentos recomendados están el plátano, los lácteos, los frutos secos, también verduras de hoja verde y legumbres, ya que todos ellos ayudan a reponer minerales que se pierden con la sudoración.
Son indispensables en nuestra despensa ya que, de media, contienen alrededor de un 93% de agua. Son alimentos ideales para todo el mundo, y más especialmente para personas que beben poca agua, para niños y ancianos que tienen más riesgo de sufrir deshidratación.
Entre ellas encontrarás legumbres, hortalizas y verduras, pescados y pollo, todos alimentos muy apetecibles para la época de más calor.
01.
Es una receta perfecta para el verano porque se toma fría, es ligera y se prepara en pocos minutos. El yogur aporta frescor y cremosidad; la fruta, agua y vitaminas; y la granola aporta energía y textura crujiente.
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Se sirve bien frío, aprovecha el mejor momento del tomate e hidrata sobremanera. Así es esta receta imbatible de nuestros ancestros que sigue estando de plena actualidad. Además, el pan y el aceite de oliva virgen extra le dan cuerpo y saciedad sin resultar pesado.
03.
Tiene sobrados elementos para ser un hit del verano: por su contenido en fruta fresca y jugosa, cereales y frutos secos, y hierbas aromáticas y por el aporte de grasas saludables y fibra.
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Refrescante e hidratante, este aguachile tiene un punto cítrico, fresco y picante gracias a la lima, el pepino, el cilantro y el jalapeño. Además, el boquerón aporta proteínas y omega-3 que permiten que el plato sea saciente pero no pesado.
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Es un plato completo, con mucho sabor, fresco y apetecible que se volverá imprescindible en verano. Además, ¡es fácil de hacer!
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Esta receta reúne a dos de las frutas con mayor contenido en agua, que nunca sobra para afrontar la canícula. Melón y melocotón aportan frescor; los garbanzos permiten que sea saciante, mientras que el feta y las anchoas aportan proteínas de alto valor biológico.
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Este plato tradicional aprovecha hortalizas de temporada como tomate, pimiento y calabacín. Es ligero, jugoso y muy versátil: puede tomarse solo, con huevo o como guarnición de carnes y pescados.
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Fresca, completa y saciante, esta ensalada cuenta con garbanzos como base nutritiva. El tartar de tomate aporta jugosidad, frescor y ese punto ligero que apetece en los días de calor. Es apta para veganos y vegetarianos.
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Es un plato completo y saciante: las alubias dejan la cazuela se muestran como protagonistas en platos fríos.Sus ventajas son claras: tienen un buenaporte de fibra alimentaria, y el bonito añade proteína de calidad y un sabor mediterráneo.
10.
Una forma diferente de servir pollo a la plancha en la mesa. Las frutas frescas como el kiwi y las cereza ofrecen dulzor, acidez y jugosidad, convirtiendo el plato en un bocado ligero, suculento y fácil de elaborar.
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