Descubre un menú lleno de sabores frescos y nutritivos. Esta semana destacamos los secretos del sushi, sobre todo de su ingrediente principal, el arroz.
El arroz es la base fundamental de cualquier sushi. Se utiliza un arroz de grano corto, habitualmente de la variedad japónica, que se caracteriza por tener un alto contenido de almidón. Esto hace que, al cocinarlo, adquiera una textura ligeramente pegajosa pero firme, ideal para moldearlo. El término “sushi” hace referencia al sabor ligeramente agrio que le aporta el vinagre de arroz. Los maestros de sushi (itamae) pasan años perfeccionando la técnica de cocción y aliño del arroz (vinagre, azúcar sal). A partir de ahí, hay decenas de formas de tomarlo. En Japón, el nigiri es la variedad más tradicional y consumida, mientras que los makis, especialmente los hosomaki (rollos delgados con un solo ingrediente), son propios de acompañamientos o tapeos informales.
Te proponemos un menú semanal día a día tan saludable y equilibrado como sabroso. Sigue nuestros consejos y recetas y la organización y planificación de tus comidas serán mucho más fáciles.
Bol de fresas y queso batido
Café o infusión
Onza de chocolate negro
Cruasán integral a la plancha con margarina y mermelada dietética
Café o infusión
Zumo natural de naranja
Pechuga de pollo a la parrilla con verduritas al dente
Brocheta de tomate deshidratado y queso manchego
Pan wasa con queso fresco light y jamón de pavo braseado
Café o infusión
Mango
Ensalada de garbanzos con quinoa
Cuajada
Smoothie de plátano, manzana y leche de avena
Café o infusión
Avellanas
Lascas de lacón con pimentón y AOVE
Cereales integrales con leche desnatada
Café e infusión
Kiwi
Poke de lubina flambeada con frutas
Gelatina 0%
Baguel de aguacate triturado con orégano
Café o infusión
Nectarina
Gnocchis con tomates cherry asados con queso feta sin gluten
Yogur líquido
Tostada de pan de centeno con tomate rallado y jamón ibérico
Café o infusión
Ciruela
Paletilla de ternasco rellena de trigueros
La avena es un cereal especialmente eficaz para regular el colesterol por su aporte de fibra. Esta es una de las razones por las que, desde hace años, es popular en numerosos productos cotidianos, como en leche, copos, salvado o harina. En la cocina da mucho juego: además de ser la base de unas ricas gachas o de granolas, puede emplearse como espesante en cremas de verduras, incorporarse a masas de bizcochos para mejorar su esponjosidad o sustituir parte del pan rallado en elaboraciones como albóndigas, ayudando a mantener su textura más tierna.
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