Descubre un menú lleno de sabores frescos y nutritivos. Esta semana destacamos el salmorejo, un plato típico de Andalucía que se puede preparar de muchas maneras.
El salmorejo tiene su origen en Andalucía, donde la llegada del tomate tras la conquista de América avizó el ingenio y ayudó a crear una humilde receta que aprovecha el pan duro y el abundante aceite de oliva de zonas como Córdoba, donde el salmorejo es un icono y el pan usado es local, el de telera. El clásico se elabora con tomate, pan, ajo y aceite de oliva virgen extra, mezclados de tal manera que se obtenga una textura sedosa y estable. A partir de aquí, existen versiones más espesas y más ligeras, como salsa para pescados, de acompañamiento para verduras asadas, con remolacha, con aguacate... y así, el salmorejo, nunca pasará de moda.
Te proponemos un menú semanal día a día tan saludable y equilibrado como sabroso. Sigue nuestros consejos y recetas y la organización y planificación de tus comidas serán mucho más fáciles.
Granola con leche desnatada
Café o infusión
Nectarina
Baguel untado de queso crema y salmón ahumado
Café o infusión
Melocotón
Pincho de pollo y kiwi con salsa de cerezas
Tortita de arroz con loncha de jamón de York
Bol de kiwi y papaya aderezado con zumo de naranja
Café o infusión
Yogur líquido
Onza de chocolate negro
Biscotte integral con jamón serrano y AOVE
Café o infusión
Ciruela
Solomillo de añojo en costra de hierbas y salsa al queso
Helado de yogur light
Kéfir con galletas integrales picadas
Café e infusión
Fresas
Smoothie de mango, piña y lima
Café o infusión
Barrita pequeña de cereales integrales
Receta de brioche de cabrito de APTC
Cuajada con azúcar moreno
Calamar a la plancha con patata cocida aliñada con pimentón
Tortilla francesa con champiñones laminados
Café o infusión
Plátano
El azúcar moreno no siempre es más sano que el blanco. En muchos casos no es más que azúcar refinado al que se le añade industrialmente melaza para darle color y sabor. El integral de caña auténtico, en cambio, no necesita añadidos: conserva su propia melaza. Es el único que aporta algo más de minerales que el blanco, aunque ambos tienen prácticamente las mismas calorías y un impacto nutricional similar. En cocina y repostería, el moreno suma humedad, ayudando a conseguir bizcochos más jugosos, y aporta un punto tostado a salsas, marinados o verduras asadas.
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